Problemas en los cultivos de cereal y colza cuando permanecen anegados y síntomas visibles en las hojas
Problemas en los cultivos de cereal y colza cuando permanecen anegados y síntomas visibles en las hojas
El anegamiento o encharcamiento del suelo es uno de los factores abióticos más perjudiciales para los cultivos extensivos como los cereales y la colza. Cuando el agua permanece varios días en la parcela, se generan condiciones anaerobias que afectan directamente al sistema radicular, al metabolismo vegetal y a la sanidad del cultivo.
Efectos fisiológicos del anegamiento
El principal problema que provoca el exceso de agua es la falta de oxígeno en el suelo. Las raíces necesitan oxígeno para respirar y absorber nutrientes; sin él, la planta reduce su crecimiento y vigor.
Además:
-
Se dificulta la absorción de nutrientes esenciales.
-
Puede producirse toxicidad por elementos como hierro o manganeso transformados químicamente en el suelo saturado.
-
Se acelera la pérdida de nitrógeno, generando síntomas de deficiencia nutricional como el amarilleamiento foliar.
-
El sistema radicular se debilita, lo que repercute en el anclaje y la exploración del suelo.
En cereales como el trigo, este estrés puede afectar a millones de hectáreas cada año y provocar pérdidas de rendimiento de entre el 20 % y el 50 %.
En la colza, el anegamiento reduce el número de hojas verdes, la biomasa y el desarrollo radicular, limitando gravemente el crecimiento desde las primeras fases.
Consecuencias metabólicas y estructurales
Cuando el suelo se vuelve anaerobio, la planta cambia su respiración y se acumulan compuestos como etanol y ácido láctico, que dañan las células vegetales.
También se observan:
-
Cierre estomático y disminución de la fotosíntesis.
-
Mayor permeabilidad de las membranas celulares y desintegración mitocondrial.
-
Alteraciones en los tejidos de la hoja, con estructuras internas más laxas que reducen la eficiencia fotosintética.
Cómo pueden mostrarse las hojas bajo estrés por exceso de agua
El diagnóstico visual es una herramienta clave en campo. Algunos síntomas frecuentes incluyen:
1. Amarilleamiento (clorosis)
La falta de nitrógeno causada por lixiviación y mala absorción provoca hojas amarillas y plantas con menor vigor.
2. Crecimiento reducido y hojas más pequeñas
El estrés hídrico negativo limita la producción de biomasa y el área foliar, especialmente en plántulas.
3. Maduración prematura
Las plantas estresadas pueden completar su ciclo antes de tiempo, produciendo granos más pequeños.
4. Alteraciones fisiológicas internas
Cambios en pigmentos fotosintéticos, azúcares y membranas indican daño metabólico en las hojas.
Mayor riesgo de enfermedades
El exceso de humedad crea un microclima ideal para patógenos fúngicos y bacterianos, facilitando infecciones.
En colza, por ejemplo:
-
Algunos hongos pueden instalarse en los cotiledones o primeras hojas, generando manchas grisáceas con puntos negros y necrosis del tallo.
-
Otros patógenos producen mohos blanquecinos en hojas inferiores y podredumbres que debilitan la planta y provocan secado prematuro.
En trigo, ciertas enfermedades foliares provocan lesiones necróticas y marchitamiento cuando la infección es severa.
Factores que agravan el daño
El impacto del anegamiento depende de varios aspectos agronómicos:
-
Momento del cultivo: la germinación y el establecimiento son fases especialmente vulnerables.
-
Duración del encharcamiento: exposiciones prolongadas impiden la recuperación completa incluso aplicando fertilización posterior.
-
Estado fenológico: en colza, el estrés durante emergencia o floración reduce notablemente el número de vainas y el rendimiento final.
Conclusión
El anegamiento es un estrés complejo que combina problemas fisiológicos, nutricionales y fitosanitarios. Sus efectos se manifiestan rápidamente en las hojas mediante clorosis, reducción del crecimiento y lesiones, pero el daño más crítico suele producirse en el sistema radicular.
Por ello, la prevención —mediante un buen drenaje, manejo del suelo y elección varietal— es la estrategia más eficaz para proteger el potencial productivo de los cultivos de cereal y colza.

