Consultor agrícola Zamora

Aplicación de productos para tratamientos fitosanitarios

La protección de los cultivos es un pilar fundamental para garantizar producciones agrícolas rentables, sostenibles y de alta calidad. Los productos fitosanitarios desempeñan un papel clave en el control de plagas, enfermedades y malas hierbas, pero su eficacia depende en gran medida de una aplicación correcta y responsable. Conocer sus usos, los distintos tipos disponibles y el procedimiento adecuado para preparar el caldo de tratamiento es esencial para maximizar resultados y minimizar riesgos.

¿Qué son los productos fitosanitarios y para qué se utilizan?

Los productos fitosanitarios son sustancias o mezclas destinadas a proteger los cultivos frente a organismos nocivos o a prevenir su acción. Su correcta utilización permite:

  • Proteger el rendimiento del cultivo, evitando pérdidas económicas.
  • Mejorar la calidad de la producción, reduciendo daños estéticos y fisiológicos.
  • Garantizar la seguridad alimentaria, al mantener los cultivos sanos.
  • Optimizar el uso de recursos, evitando tratamientos innecesarios.

No obstante, su uso debe integrarse dentro de una estrategia de Gestión Integrada de Plagas (GIP), combinando métodos culturales, biológicos y químicos para lograr un equilibrio productivo y ambiental.

 

Principales tipos de productos fitosanitarios

Elegir el producto adecuado es el primer paso hacia una aplicación eficaz. Entre las categorías más habituales destacan:

  1. Herbicidas

Se emplean para el control de malas hierbas que compiten con el cultivo por agua, luz y nutrientes. Pueden ser:

  • Selectivos: actúan sobre determinadas especies sin afectar al cultivo.
  • No selectivos: eliminan toda la vegetación.
  • Preemergentes o postemergentes, según el momento de aplicación.
  1. Fungicidas

Previenen o combaten enfermedades causadas por hongos. Se clasifican generalmente en:

  • Preventivos: crean una barrera protectora.
  • Curativos: actúan cuando la infección ya está presente.
  • Sistémicos: se distribuyen por el interior de la planta.
  • De contacto: permanecen en la superficie tratada.
  1. Insecticidas

Controlan insectos que pueden dañar hojas, frutos o raíces. Algunos actúan por contacto, otros por ingestión y ciertos productos tienen acción sistémica.

  1. Acaricidas, nematicidas y otros específicos

Diseñados para combatir plagas concretas como ácaros o nematodos, suelen formar parte de programas de tratamiento más especializados.

  1. Reguladores del crecimiento y otros fitoreguladores

Ayudan a controlar procesos fisiológicos de la planta, favoreciendo el desarrollo o mejorando la uniformidad del cultivo.

 

Claves para una aplicación eficaz

Antes de preparar cualquier tratamiento, conviene revisar varios aspectos técnicos:

  • Leer siempre la etiqueta y la ficha de seguridad.
  • Calibrar correctamente el equipo de aplicación para asegurar la dosis adecuada.
  • Aplicar en condiciones meteorológicas favorables, evitando viento fuerte o temperaturas extremas.
  • Respetar las dosis y plazos de seguridad.
  • Utilizar equipos de protección individual (EPI).

Una aplicación deficiente puede reducir la eficacia del tratamiento, provocar resistencias o aumentar el riesgo ambiental.

 

Orden de llenado de la cuba: paso a paso

El proceso de preparación del caldo es crítico para garantizar la correcta disolución de los productos y evitar problemas de compatibilidad o sedimentación.

Procedimiento recomendado

  1. Llenar la cuba hasta la mitad con agua limpia.
    Activar el sistema de agitación antes de añadir cualquier producto.
  2. Incorporar los correctores si son necesarios.
    Ajustadores de pH, antiespumantes o acondicionadores del agua deben añadirse primero para mejorar la eficacia de la mezcla.
  3. Añadir los productos según su formulación, siguiendo este orden general (salvo indicación contraria del fabricante):
    • WG / WDG – Gránulos dispersables en agua
    • WP – Polvos mojables
    • SC – Suspensiones concentradas
    • SE – Suspoemulsiones
    • EC – Concentrados emulsionables
    • SL – Concentrados solubles
    • Adyuvantes, mojantes o aceites

Es importante añadir cada producto de forma gradual y permitir su completa dispersión antes de incorporar el siguiente.

  1. Completar el llenado con agua hasta alcanzar el volumen deseado, manteniendo la agitación constante.
  2. Comprobar la homogeneidad de la mezcla antes de iniciar la aplicación.

 

Errores frecuentes que conviene evitar

  • Mezclar productos sin comprobar su compatibilidad.
  • Preparar más caldo del necesario.
  • Detener la agitación durante largos periodos.
  • Utilizar agua con exceso de materia orgánica o dureza sin corregir.

Pequeños fallos en esta fase pueden traducirse en obstrucciones de boquillas, pérdida de eficacia o incluso fitotoxicidad.

 

Hacia una agricultura más eficiente y responsable

La aplicación de productos fitosanitarios requiere conocimiento técnico, planificación y responsabilidad. Cuando se emplean correctamente, son herramientas fundamentales para proteger el potencial productivo de los cultivos y garantizar alimentos de calidad.

Apostar por la formación continua, la innovación tecnológica y el asesoramiento profesional permitirá a agricultores y técnicos tomar decisiones más precisas, mejorar la sostenibilidad de las explotaciones y avanzar hacia un modelo agrícola cada vez más eficiente.